Santoral del dia: Santos Epafras, Macrina, Áurea, Bernoldo.
El pasado 10 de julio fue un día de emociones intensas para mí. Tan intensas que me dio hasta vergüenza porque me pasé todo el día llorando y sin saber por qué.
Son muchos los nombres con los que se refieren a ella: la Cruz del Año Santo, la Cruz del Jubileo, la Cruz de la JMJ, la Cruz Peregrina, la Cruz de los Jóvenes….
En su recorrido para las JMJ (Jornadas Mundiales de la Juventud) de Madrid, que tendrán lugar del 16 al 21 de agosto, la Cruz y el Icono pararon por algunos pueblos de la Comarca de Calatayud (perteneciente a la diócesis de Tarazona), incluido el mío actual.
Por la mañana se celebró, tras haber realizado su recibimiento en la plaza por parte de todas las varas de las distintas cofradías de la localidad, una Eucaristía y adoración en torno a los dos símbolos. (La adoración hiperrápida. Se los llevaron enseguida: ¡ni que los fuéramos a romper! Total, hasta las 18.30 h no les esperaban en el siguiente destino…)
Por la tarde los llevaban al Monasterio Cisterciense de Sta. María de Huerta. Alli la celebración fue preciosa: Mientras un grupo de jóvenes entonaban sus cantos con las guitarras, los monjes esperaban a la entrada de la iglesia en dos filas. Se leyeron algunos textos en la capilla y luego se pasó a procesionar por el interior del monasterio mientras se entonaban cánticos y canciones.
La primera parada fue en la antigua cilla del monasterio, dónde nos pusieron un vídeo abrumador con paralelismo a las motivaciones de Dios por ofrecer a su propio hijo a los hombres. Menos mal que estaba un poco oscuro, porque me di un nuevo sofocón, tanto por el vídeo como por escuchar la canción que entonamos mi chico y yo el día de nuestra boda.
La segunda parada fue en el antiguo comedor, dónde nos esperaban un montón de sillas para escuchar la oración (preciosa) que habían preparado los monjes. Entre medias, los monjes nos ofrecieron sus cantos que, aunque no eran gregorianos, no dejaron de ser espectaculares. (¡Menuda armonía! ¡Fue celestial!)
De nuevo hubo Adoración de la Cruz, cada uno como más le pedía el corazón: un abrazo, un toque con la cabeza, un beso, una caricia… (Otra vez se me inundaron los ojos de lágrimas así sin motivo aparente. Sentía mucha vergüenza porque no me gusta que me vean llorar, y menos desconocidos, y no es que sólo se me humedecieran un poco. Es que me daba hasta sofoco)
La última parada fue en los jardines traseros del monasterio, dónde todos unidos de las manos (conocidos y desconocidos) cantamos/rezamos la oración del Padre Nuestro. Eso me hizo recordar mi vida anterior como cristiana, cuando era partícipe de todo en mi parroquia.
Finalmente los monjes se despidieron y se recogieron la Cruz y el Icono, pues ya les esperaban en otra localidad.
Al llegar a casa, me puse a reflexionar: la jornada de ese día me hizo reencontrarme con mi Fe y me hizo recobrar la ilusión por asistir a unas JMJ, un gusanillo que ha existido siempre en mí. No por ver al Papa, sino por vivir ese ambiente de amistad y convivencia.
Si no hubiera estado tan desvinculada, si me hubiera enterado antes, me hubiera planteado asistir toda la semana a las JMJ.
Ahora mismo, seguro que voy un día por Madrid. Espero que me sirva para no volver a ese estado apático en que me encontraba. (De hecho, he vuelto a asistir a Misa con ganas, después de tanto tiempo)
Santoral del dia: Sofronio, Ramiro, Eutimio, Fermín y Heraclio.
Nervios a flor de piel. Hoy he perdido los nervios.
Estrés.
Ganas de …. de…
¡Ahggggggggggggggggg!
¿Pero en qué narices piensan muchos padres de la actualidad? ¿Es que no saben que hay que enseñar un mínimo de valores para poder CONVIVIR en sociedad?
Eso sí, para dar por saco a todas horas porque no están de acuerdo con lo que se les enseña en el colegio, para eso no dudan.
”Creo que les mandas pocos deberes.”
”Siento que mi hijo no quiere venir al colegio porque se le grita demasiado”
“No entiendo por qué se ha castigado a mi niño. Sólo se estaba defendiendo.”
“Mira es que este ejercicio del examen lo tiene bien y se lo has puesto entero mal.”
”Quería hablar contigo: me dijiste que mi chico iba muy bien y en las notas sólo le has puesto un bien bajo”…
¡Pero si hasta el monstruo del armario, ese al que temíamos tantísimo por la noche, no se atreve a salir a dar un susto por si le dan un puñetazo!
Y luego llamarán algún tipo de programa del tipo “Hermano Mayor” porque “Es que no puedo hacerme con él/ella. No nos respeta”
¿Pero que esperan? Los apuntan a todas las actividades extraescolares que pueden para que los dejen tranquilos el mayor tiempo posible (o los dejan delante de la tele) y luego ¿pretenden que encima se les enseñe a ser civilizados en el colegio?
¡Son maestros, no policías ni milagreros! Ocúpate de realizar tu tarea como padre y si no, pues no haber tenido hijos.
Pero no busques culpables fuera de casa.
Santoral del día: S. Eusebio de Vercelli, S. Pedro J. Eymard, m.l., Nª Señora de los Ángeles, Pedro de Osma, Esteban I
Señor te doy gracias por no dejar que mi ceguera y mi error descomunal hayan tenido mayores consecuencias; por dejar que la soledad haya sido nuestra única compañera y que el camino haya llegado a su fin.
Gracias por poder darte las gracias.
Santoral del día: Agustín de Canterbury, Bruno de Würzburg
En estos días de preparativos de comuniones en los que he vuelto a ser algo más partícipe en la iglesia, aportando mi granito de arena al coro “infantil” (aunque yo no pueda considerarme ya así), me he dado cuenta de algo que creo muy importante: se están perdiendo valores importantes.
Por mucho que nos empeñemos en que nuestra sociedad es laica, las enseñanzas del cristianismo siempre han estado de fondo, formándonos como personas. Y eso es algo que no podemos negar. Porque nuestros padres (los de mi generación y anteriores) estaban educados en la iglesia como máximo referente y eso ha echo que nosotros hayamos aprendido de ellos el respeto, la educación, la tolerancia y todos esos valores que ahora parecen completamente perdidos cuando observamos a los niños de ahora.
Porque nuestros padres, se preocupaban verdaderamente de nuestra educación y aunque alguno no se considerara cristiano, sabía que aspectos quería que sus hijos heredasen.
Porque al fin y al cabo, todos los valores, religiosos, morales, éticos o como se les quiera llamar están basados en las enseñanzas de Jesús: el amor y el respeto por y para los demás.
Tengo muchos amigos que cuando alcanzaron la madurez, decidieron desvincularse de curas, misas y mucho más de la iglesia , en la que nunca habían creído y a la que iban por obligación paterna (o debería decir materna). Siempre nos hemos respetado mutuamente en nuestra forma pensar, aunque de vez en cuando les salga la vena irónica y me manden por e-mail, chistes a costa de curas e iglesia. Ya se sabe, los ateos aprovechan cualquier oportunidad para “meterse con nosotros”. (Y eso que en muchas cosas les doy la razón). Y sin embargo veo en ellos actitudes que no veo en los niños de ahora.
Porque la generación de cristianos empezó a flaquear en la mía y adyacentes, y como ellos ya no creen, los hijos han dejado de acudir a la iglesia. Y eso se nota, puesto que en cuanto hacen la comunión, ya no vuelven a reunirse con la religión de fondo como lo hice yo. Y se nota, porque no saben dirigirse a sus mayores, ni siquiera a los de su edad: son irrespetuosos, malhablados, intolerantes…
Por supuesto siempre hay casos en que los padres, aunque no crean en la iglesia, se han molestado en proporcionar la educación adecuada a sus hijos para que sean respetuosos, responsables y educados.
Pero por desgracia, son los menos.
Por supuesto, esto desencadena en otro tema relacionado y del que no voy a hablar aquí: la importancia de que los padres eduquen a sus hijos, sin olvidar que son los verdaderos responsables de ello y no los maestros como algunos creen.
Santoral del día: Estanislao, Bta. Elena Guerra, Bto. Sinforiano Féliz Ducki
Ahora sé por qué soy una inculta conscientemente. No leo los periódicos ni miro las noticias y en consecuencia nunca estoy enterada de todas las cosas que pasan a mi alrededor.
Sé que la gente pensará que es una tontería hacer eso, porque es muy importante saber qué ocurre en el mundo, pero es que cuando me decido a leer alguna noticia, siempre encuentro alguna cosa que me hace arrepentirme de haberme puesto a leer.
Hoy por ejemplo. Entre las noticias destacadas de la página inicial de yahoo, que no eran más que chorradas (a mí qué me importa quién tiene el mejor cuerpo de Hollywood o cuál es la boca con más influencia) me he tropezado con el siguiente titular: “Igualdad quiere cambiar el cuento”
Y ahí ya me he descompuesto. Está claro que la simpatía por el ministerio en cuestión que tenga el autor de la noticia va a influir mucho en su “visión objetiva” sobre el tema.
Pero lo que me “ha descompuesto” es lo que he ido leyendo, a partir de ahí, en la página oficial del proyecto “Educando en igualdad”
Por mucho que digan que lo que ha habido es una mala interpretación de la campaña (leer aquí), no hay más que leerse la guía del profesorado del proyecto, por ejemplo, para descubrir que su defensa por la coeducación y el lenguaje no sexista, es claramente una contradicción.
En su proyecto proponen algunas líneas e ideas en las que incidir tanto en la organización de un centro escolar y en los contenidos curriculares y materiales didácticos, como en la importancia de un lenguaje no sexista o de educar en relación:
“(…)
-La incorporación en el currículum escolar de contenidos de igualdad, como son la prevención de la violencia contra las mujeres, los saberes relacionados con el ámbito doméstico y el cuidado, la historia de las mujeres y las relaciones afectivo-sexuales.
(…)
-Las mujeres y las niñas necesitan reconocerse y ser reconocidas en las palabras que expresan la realidad, construyendo y transmitiendo el conocimiento. Es una necesidad existencial que no depende de normas.
(…)
-Crea una biblioteca de aula y de centro, que incorpore libros sobre la historia de las mujeres, biografías y manuales de investigación.
(…)
-Enseña la historia del feminismo en los contenidos de la asignatura de educación para la ciudadanía y en otras materias relacionadas.
(…)
-Escucha a las chicas por sí mismas y no en función de los chicos o en comparación con ellos.
(…)”
Estas ideas manifiestan, desde mi punto de vista, una clara ideología feminista que se contradice con la idea de “lenguaje no sexista”.
Si debemos educar en igualdad, debe ser con todas las consecuencias.
Y estoy de acuerdo con otras ideas que mencionan como considerar a los niños por su forma de ser y su personalidad y no por los comportamientos “atribuidos” a uno u otro género o con no comparar a niños y niñas. Pero es que no se debe comparar nunca a nadie, ni siquiera a los del mismo género.
Creo que olvidan que educar en igualdad no es sólo enseñar a que los príncipes de los cuentos compartan las tareas con las princesas, sino que hay que respetar y tolerar a todo el mundo, independientemente del color, el sexo o la forma de pensar.
“La igualdad (cito) es una riqueza porque valora la diferencia”, pero no sólo entre mujeres y hombres.
DÍA DEL AMOR FRATERNO
Santoral del día: Jueves Santo de la Cena del Señor, Nª Sra. de la Caridad, Tomás de Tolentino; Celso; Hugo
Siempre he vivido con intensidad esa semana del año. Las celebraciones están llenas de ritos, símbolos, mensajes y costumbres que emocionan en lo más profundo del corazón del cristiano que sabe apreciarlas: son momentos de interiorización y reflexión pero también de participación.
Es también una semana en la que resurgen, cuál ave fénix, los creyentes y devociones olvidados durante el resto del año; una exaltación de la fe en toda regla.
Cofrades con capirote o tercerol, manolas con velas, penitentes descalzos y a rodillas… Todo el mundo encuentra su motivación y manera de vivir la rememoración de los últimos días de la vida de Jesús.
Y sin embargo, no parece que nedemos en la misma dirección.
En vez de celebrar unidos el comienzo de la Fe cristiana, lo que hacemos es vivir una fiesta dónde lo único que importa es el lucimiento personal.
En vez de colaborar todos para que todo salga bien y en orden, nos hacemos la zancadilla para ganarnos el aplauso por lo bien hecho y hacer que critiquen a los demás por lo que sale mal.
Hace más de dos mil años, Jesús murió para otorgarnos el perdón y aún hoy sigue muriendo en su cruz por nuestra incapacidad de entender su mensaje.
¿Lograremos algún día saber escuchar?
Santoral del día: Bienvenido, Lea, Deogracias, Octaviano y Calínica.
Por fin he encontrado un poco de tiempo para relajarme y leer un rato a mis abandonados bloggers.
Como siempre es un placer leer a JuanjoHombreBueno, simplemente porque no me siento un bicho raro. Entre sus líneas y las que transcribe prestadas encuentro siempre alguna frase o párrafo con la que estoy de acuerdo y que piensa como yo.
Y esta vez he leído sobre un tema que por mi profesión, me “toca” de lleno: La educación.
Han sido dos entradas las centradas en el tema: la primera hablando de la polémica asignatura “Educación para la ciudadanía” y la segunda sobre la educación en sí.
Ahora mismo tengo un barullo en la cabeza y todo lo que me vino a la cabeza cuando lo leí, no consigo transcribirlo sobre el papel la pantalla, pero intentaré ponerlo en orden.
Santoral del día: Zedíslava, Rigoberto, Celso, Ángela, Bta. Genoveva
Por la fecha en que la que estamos, es tiempo de escribir listas de nuevos propósitos que luego no cumplimos.
No voy a hacerlo.
Sólo quiero decir que la mayor gloria no es no caerse nunca, sino levantarse cada vez que se ha caído así que:
-Tirad para delante cuando parezca que no haya salida.
-Perseguid vuestro objetivos por difíciles que parezcan.
-Sonreid.
-Preocuparos sólo por lo que sea realmente importante.
-Y sed felices.
(Ahora sólo me queda intentar hacer caso de mi propio consejo)
Santoral del día: San Esteban, f, Dioniso, Zósimo, Marino.
Aquí dejo la letra de una canción que me encanta: Perdóname de Amaral.
Me gusta no sólo por quien la canta, sino por el significado que se puede sacar de ella.
Perdóname por todos mis errores, Hay, demasiados corazones sin consuelo, Entiéndeme, por todas mis locuras Hay, demasiados corazones sin consuelo, Hay demasiado corazones sin consuelo,
por mis mil contradicciones,
por las puertas que crucé.
Discúlpame, por quererte igual que antes
y por no poder callarme
ni siquiera hoy lo haré.
es demasiado frío éste momento
cuando siento que te pierdo.
fueron la mitad más una
de las que te he visto hacer.
Discúlpame, si te duele lo que veo
demasiados buitres negros,
tú eres demasiado bueno para ellos,
tú eres demasiado bueno para ellos.
es demasiado frío éste momento
cuando siento que te pierdo.
Hay demasiados corazones sin consuelo,
es demasiado frío éste momento.
es demasiado frío éste momento
cuando siento que te pierdo.
Santoral del día: San Ambrosio, m.o., Mª Josefa Roselló, Eutiquiano.
Juanjohombrebueno me considera una activista cristiana por mi iniciativa, y aunque ya le he dicho que no es para tanto (al fin y al cabo lo que expreso aquí, aquí se queda) ya me ha dicho que si no lo soy, lo seré porque estoy predestinada a ello.
Ya avisé que soy una cristiana rebotada y en consecuencia, muchas de las entradas de cosecha propia, es posible que sean críticas en vez de halagos.
Porque yo me considero cristiana por creer en Dios, en Jesús y en su mensaje. Pero no creo en la iglesia, por lo menos en la creada por los hombres, que ya sabemos que la humanidad ha actuado y se ha regido por sus propios intereses siempre. El poder es lo que tiene y quien lo posee lo utiliza para su propia conveniencia.
Yo creo en las personas y en sus actos, incluso cuando no son cristianas.
Voy a misa cuando me apetece y la verdad es que ya llevo mucho tiempo sin ir, pero ¿soy por eso peor cristiana? Si no voy es porque no me motiva ir a un sitio donde la hipocresía rezuma por todas partes. Porque muchas de las personas que van todos los días, luego son las primeras que mientras salen por la puerta ya están despotricando de su vecina, del cura o del primero que pasa.
Vale, no voy a misa. ¿Y qué? Rezo todas las noches e intento ser buena persona, que a fin de cuentas es lo que nos enseñó Jesús.
He conocido muchos ministros de Dios, pero de todos ellos, sólo a un par he seguido incondicionalmente: creían como yo en las personas y eran casi un ejemplo vivo de lo que decía Jesús que había que hacer.
“Que vuestra mano derecha no vea lo que hace la izquierda”. Eso significa que no tenemos que esperar que nos vitoreen por nuestra caridad cristiana, que a nadie le importa como llevemos nuestra fe, mientras sea pura.
Sin embargo, algunos han interpretado mal el significado y lo confunden con poder tener dos caras: la que va a misa, o da limosna y la que critica o intenta jorobar siempre que puede.
¿Quién es mejor?
(Perdón por la incoherencia de ideas. Como decía una profesora mía, parece que las he vomitado sobre el papel la pantalla, sin ningún orden ni concierto)
Santoral del día: Jacinto Castañeda, Bto. Francisco Palau, Quer.
Sé que un animal nunca se puede comparar o equiparar a un ser humano, pero también es cierto que para muchos es así. Y aunque yo crea que algunos dueños tienen ciertos comportamientos hacia sus mascotas demasiado exagerados, reconozco que en cierta manera los entiendo. Viven por y para ellos y la recompensa o gratificación es, a veces, mucho mayor que la recibida de un igual.
Por eso se me plantea la siguiente duda: ¿hasta que punto es o no moral provocar un aborto a una mascota?
Siempre he sido contraria a esta práctica, salvo excepciones muy excepcionales, valga la redundancia, y me suena igual de terrible para un animal, pero también según el caso.
Por ejemplo, no es lo mismo provocárselo a una perra de varios años cuya irresponsabilidad por parte del dueño le permite vagar por doquier a su libre albedrío, que hacerlo a una perra de un año en cuyo primer celo algún perrillo enano se ha colado por la vaya del jardín donde tranquilamente descansaba.
Seguramente no haya justificación para un aborto en ninguno de los dos casos, pero, mientras que un recién nacido humano tiene altas posibilidades de adopción, en el caso de los cachorros nacidos por no provocar un aborto, son muchas las probabilidades de que acaben de la peor manera: abandonados, ahogados o muertos por un golpetazo.
Sobre todo si la mezcla de razas entre padre y madre es tan explosiva que el resultado sea casi una aberración.
¿Está bien el aborto? No. Pero en mi opinión es peor mostrar a cualquier ser lo que es la vida para arrebatársela.
Santoral del día: San Martín de Porres, Gaudioso, Malaquías, Silvia, Bto. Ruperto Mayer
Hoy he descubierto el blog de Juanjo Romero.
Y tengo que recomendar totalmente su artículo sobre la gripe A.
A mí me ha encantado.
Santoral del día: Conmemoración de Todos los Fieles Difuntos
Juan 11, 17-27
En aquel tiempo, cuando Jesús llegó a Betania, Lázaro llevaba ya cuatro días enterrado. Betania distaba poco de Jerusalén: unos tres kilómetros; y muchos judíos habían ido a ver a Marta y a María, para darles el pésame por su hermano. Cuando Marta se enteró de que llegaba Jesús, salió a su encuentro, mientras María se quedaba en casa. Y dijo Marta a Jesús: “Señor, si hubieras estado aquí no habría muerto mi hermano. Pero aun ahora sé que todo lo que pidas a Dios, Dios te lo concederá”. Jesús le dijo: “Tu hermano resucitará”. Marta respondió: “Sé que resucitará en la resurrección del último día”. Jesús le dice: “Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá; y el que está vivo y cree en mí, no morirá para siempre. ¿Crees esto?”. Ella le contestó: “Sí, Señor: yo creo que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios, el que tenía que venir al mundo”.
Hoy es un día triste para todos los que hemos perdido a algún ser querido, porque recordamos que ya no están y lo mucho que los echamos de menos.
La gente acude al cementerio a llevar flores especialmente bonitas para adornar el último hogar físico de sus difuntos.
Y sin embargo Jesús nos dice “Yo soy la resurrección y la vida”. Aunque ya no estén con nosotros, siguen vivos, en nuestros recuerdos, en nuestros corazones. Y no deberíamos dejar que la pena y la melaconlía nos inundara porque ya están con Jesús y con Dios.
Santoral del día: Solemnidad de Todos los Santos
Es curioso observar como todas esas personas que se consideran ateas, se permiten el lujo de criticar a los cristianos sólo porque no pensamos igual que ellos. Se ríen y se burlan de la devoción . Nos consideran sectarios y personas sin personalidad a los que han lavado el cerebro. Somos “bichos raros”.
Lo que me resulta gracioso es que jamás he encontrado a nadie cristiano que critique a ningún ateo por no creer en Dios o en Jesús. Al revés, cada uno es muy libre de pensar lo que quiera y lo respetamos. No nos mofamos de ellos ni pensamos que son unos perdidos por no creer.
Pero, ¿cuándo son ellos tolerantes con nosotros? ¿Cuando respetan nuestra forma de pensar?